Dios, me confundís tanto. Un día me decís que soy linda, al otro me dejás de hablar. Capaz que sólo es una ilusión mía, porque yo soy así. Apenas me hablás yo ya me creo todo, no sé por que. Debe ser la necesidad que tengo de que vuelvas a probar, que no te dejes opacar por lo que pasó una vez. Me gustaste, me gustas y no puedo estar segura de que me gustarás. Pero por lo menos aprovechá ahora. No se si seguís sintiendo algo, o si se apagó todo desde la última vez, pero no te culpo, porque fui yo. Nunca me voy a arrepentir tanto. Tal vez es problema mío...
No hay comentarios:
Publicar un comentario